martes, 29 de diciembre de 2015

LA GUERRA DEL AGUA




LA GUERRA DEL AGUA
Autor: Eliad Jhosue Villarroel
Cuento escrito para lectura y trabajo de estudiantes de secundaria

Índice:
1.       Introducción
2.       Capítulo 1
El pueblo de Azufrar
3.       Capítulo 2
La promesa
4.       Capítulo 3
La guerra por el Agua
5.       Capítulo 4
El agua potable es Salud
6.       Conclusión

1.       Introducción
La guerra por el agua es un cuento que se relaciona con los problemas políticos que se generan en el pueblo de Azufrar, una zona rural sumergida en la pobreza crítica.La situación en Azufrar es inducida debido a las promesas incumplidas por uno o varios ciudadanos a partir de una campaña y de su victoria obtenida a través de los comicios electorales en la población rural del Azufrar.
En el desarrollo del cuento se aplica e  implica una causa que genera un problema de salud e higiene y que puede ser solucionado a corto plazo, sin embargo, el fraude, el engaño y la mentira legislada a través de una fuerza gubernamental local, pudo llegar a causar estragos en  la sociedad del Azufrar y arrumbarlo por un precipicio inevitable, la inestabilidad impulsó a la población enfrentarse con la autoridades locales, con la finalidad de lograr generar su bienestar socio cultural y de salubridad absoluta.

2.       Capítulo 1
El pueblo de Azufrar
Despuntaban los primeros rayos del sol en el alba y en el pueblo se avizoraba la llegada de la navidad. La tristeza embargaba los adyacentes inducida por la situación socio política,cuyarecrudecía la vivencia del efecto dominó nacional en el pueblo de Azufrar.
Las casas se marchitaban debido a la depreciación y al alto costo de los materiales de construcción y de acondicionamiento. Los días grises marchaban entre sombras y los habitantes del pueblo rural sobrevivían a los embates del tan anegado sacrificio a soportar por la revolución del comandante Hortensio Valdivieso Obrero, un dictador que amenazaba con destruir a la nación a fuerza de hambre y necesidad.

El gobierno de HemenencioLarez en la pequeña comarca de Azufrar se complacía de ser un extremo oportunista del legado de la revolución de HVO, a quien se le conocía en manera secreta como: El Ojeron, el mandatario autocráticocarecía de protocolos, moralidad, respetuosidad y honor ante la importancia de haber sido electo como presidente de la 7ma Republica.

Lo días en el pueblo eran inestables, cada poblador contaba una historia rebelde sobre el Alcalde LocalHemenencio y lo renombraban como el Guapetón en honor a su jefe mayor, El Ojeron. Decían los rumores que se robaba los riales del pueblo, su riqueza ilegitima se expandíamásallá de lo inimaginable, viviendo entre orgias, fiestas, lujos, comilonas y más que todo dándole duro a la misión colchón;másallá de su gobierno local la comunidad ahíta en afrentas, disfrutaba de un despliegue intolerable de la corrupción y pagaba con creces el hito del lastre de la pobreza más aguda e inevitable que habíase asentado en la mediana comarca.

3.       Capítulo 2
La promesa
El problema más profundo que agorgojaba a los pobladores y amenazaba en aligerar una epidemia era el líquido vital, el agua. En los comicios electorales el Guapetón había prometido liberar a su pueblo de tal incertidumbre, culpando a los gobiernos anteriores de haber permitido que su localidad sufriera de tal flagelo, gritó a todo pulmón que traería agua pura al pueblo y que eliminaría los pozos de la muerte, los cuales solamente servían para extraer agua con residuales y otros residuos que demandaban oxígeno y en su mayor parte materia orgánica y su descomposición producía la desoxigenación del agua. Mientras sudaba acuartelado por sus seguidores y fanaticada creyentesen suefímerapromesa, continuó diciendo en su holgado mitin político: en esos malditos pozos se extraen barro y detritus o ese fecales humanas que interfieren con los usos a los que se destina el agua y al descomponerse, agotan el oxígeno disuelto y producen olores desagradables y hacen un daño irrecuperable al organismo, infecciones graves, epidemias, cólera, diarreas, vómitos, parasitosis y de otros que pueden producir la muerte. Así pasaron los minutos pasajeros, efímeros ante la prepotencia del miserable embustero, el cual se enorgullecía de su emblemática sobriedad.

El día que El Guaperonsoltó aquella salta de palabras en promesas, llovió, fue una lluvia copiosa y oscura, con truenos, relámpagos y maldiciones, el tumulto pueblerino se dispersó así como se había reunido, las calles quedaron vacías en un santiamén y se inundaron con un barro negro y legamoso el cual invadió algunas calles bajas, fue como la apertura a un presagio prominente y venidero.

4.       Capítulo 3
La guerra por el Agua
Al paso de los días, meses y años, El Guapetón se olvidó de su promesa y los males del agua contaminada se arreciaron, fue como una tormenta desbastadora estomacal en la pobreza y sus ranchos. Los pueblerinos comenzaron a sentir durante tantos años de tomar agua contaminada, los destrozos devoradores de la contaminación del líquido vital y se desató lo que se esperaba, una epidemia fatal, el cólera, asistido por otras afecciones y parasitosis crónica. El Guapetón y su familia no sufrían de la devastación de la borrasca, compraban el agua en otras zonas y de paso había mandado a construir para su peculio y con el erario público  una estación de extracción de servicio de agua potable en una zona aledaña en las inmediaciones del pueblo.

El día de la desgracia todo se volvió gris como una pizarra nueva, gente corriendo en todas direcciones, el llorar y el deambular de la ambulancia de aquí y allá y muchas lágrimas bañando el sudor de la tierra. Uno de los ciudadanos conocido popularmente como El Negro Paduaná, enfurecido le grito en la calle al Guapeton. ¡Ladrón! Y sin más el Alcalde lo mando a caer a palos con los municipales.A patadas, cachetadas, golpes y perolazos lo encerraron en una prisiónolvidada por el tiempo.

En aquellas horas funestas se formó la san pableraen el pequeño pueblo de Azufrar, impulsados por el dolor que sintieron los habitantes del pueblo cuando se corrió en las calles del castigo que había sido objeto el Negro Paduaná. La comunidad se armaron con palas, picos, azadones, machetes, rastrillos, palos y piedras y se abalanzaron hacia la sede de la Alcaldía. El día se tornó huidizo y melancólico, gruesa cortinas de humo besaron al viento pasajero, lenguaradas de llamas de cauchos aumentaron el fragor caluriento del día y el pequeño puebloardió hasta la médula.La guerra por el agua enfureció las esquinas dormidas, el pueblo se estremeció con violencia y su voz como el trueno avanzó profundamente hasta calar en el terror del Guapeton, el cual tomando sus maletas y llevándose a su familia huyó en secreto de Azufrar.

5.       Capítulo 4
El agua potable es Salud
Se humanizó la situación y llegaron los de arriba para intentar frenar la desgracia que hundía el pueblo en su deterioro social, llegaron helicópteros llenos de médicos y medicamentos, la cruz roja, los DDHH, bomberos, la defensa ciudadana y hasta el gobernador del Estado. Un mes después de restablecía el orden en la pequeña comarca de azufrar, relucía como nueva, el gobernador había mandado a acondicionar y a pintar las casas, la destrucción de los pozos de la muerte y la construcción de un hermoso afluente extractor de agua pura para abastecer a los azufralenses.

EL viejo Pecé, un noble anciano local dijo en el día que el gobernador emitía su mitin: que viva la revolución del agua, así es que se gobierna, porque de mentiras y ataduras engañosas solo se vive en la miseria, un pueblo sin agua potable es una antesala a su propia destrucción, el líquido vital es una necesidad para vivir mejor, es salud. Y todos los que estaban allí reunidos escuchando la sabias palabras del salubérrimo, y con vítores, silbidos y recias palmadas, aplaudieron la elocuencia del buen ciudadano y su hermosa ciudadanía.
FIN
6.       Conclusión:
La vida en el planeta está sumergida y rodeada por el agua, las del océano, la de los ríos, lagos y manantiales. Los reservorios de agua deben ser registrados bajo las leyes internacionales como un mineral patrimonio del planeta y de las naciones, cuyos deben de ser protegidos y amados para su resguardo y preservación a largo plazo. Los afluentes de agua para abastecer a las ciudades y comunidades deben de tener todas las características que se describen para que sean potables: incoloras, sin sabor y sin olor.
El cuento nos demuestra como una epidemia puede generarse en una población entera cuando no se toman las previsiones para el caso, el líquido vital es de suma importancia para mantener una buena salud en los ciudadanos, por eso, nadie ni ninguno en este planeta debe permitirse el lujo de olvidarse  que las aguas son el flujo de la vida humana, el mejor alimento para el organismo humano. Cuando un pueblo como el de Azufrar se levanta en huelga por un detalle tan preciso y elocuente, nunca debe ser detenido sus aspiraciones y criminalizada su independencia petitoria, más bien ante su violencia, deben de apagar su juego con agua potable, además darle el apoyo en un 1000 % y encarcelar a los que con su legislación política corrupta hacen posible tan lamentable perdida potable.